
A la furia que sigue desde su cuna una lejana gaviota creada en las horas que siguieron al otoño, le mando estas palabras ya libre de fronteras sin custodios ni barreras intocables. Estoy quedándome sin vino en estas letras ¡ya no interesa!
Y esa la copa se llena cuando inicia los sonidos de mi lápiz sigue tomándole ventaja a lo incierto de la perfección que se fija en lo espeso del papel ¡sigo buscándote!
Aprendí a reír ,de las locuras de la vida tal y como se pierde el miedo a las alturas , perdí las legendarias ata duras a la pálida cara que visita las horas próximas a la noche, intercambie mi elemental locura por un poco de pasión hacia los despejados horizontes donde vuelan las cartas escondidas .
¡Aun no llegas!
He llegado sin más que mi mochila y con las emociones necesarias para esta vida no puedo volver atrás ni conocer los claveles que nacerán en las horas próximas al abrir de tus ojos.
Un caminar a ciegas se esconde en el fondo de todo esto y sigo inventándole historias a las dificultadores, livianas fabulas que se quiebran a cada paso.
¡Qué sucedió
Formas definidas solo confundidas con momentos de quietud y a todo esto corre la maldita incertidumbre que no habla solo la siento entre las esquinas y un cuarto de hora.
Abandono esta fabula que por años logre escribir en los corazones de las pocas almas silenciosas.
¡Hasta pronto!
Se despidieron las últimas teclas llenas de franqueza, para no lastimar los latidos que corren hacia el sonido de desconocidos donde mis rodillas se han quedado dobladas.
Soy egoísta amigos míos y lo digo sin esperar nada es tan solo una condenada actitud que corrompe todo lo bueno que hay en mí, amigos míos soy sincero no hay barreras entre este vino que degusto con los ojos bien abiertos.
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