Vistas de página en total

domingo, 22 de noviembre de 2009

A mis palabras.



Hay en la tarde un inesperado silencio, solo líneas y amorfas siluetas pasan delante.
Un murmullo entre tantas formas inentendibles en estos engaitados oídos tan solo mis dedos se mueven entre la nada, una absurda nada que desemboca en los altares de mi dios casi aliado.
A mis palabras a esas compañeras que emergen de mi boca y , llegan a tus oídos y mueren en tus ideas les traigo mi inspirado deseo de vivir sin barreras.
Que importa saber las historias que vivieron entre las últimas paradas de mi boca, no importa en lo más absoluto, tranquilas se esconden las frases cortas y al mismo tiempo mueren las largas.
Solo fantasmas esperan las lágrimas de mi bolígrafo y en sus transparentes cuerpos habita la magia de críticos mudos, aunque por ahora las galaxias han dejado de girar esperando los cometas que se quedaron en la oscuridad perpetua de un universo elemental.
Y vivirán estas palabras como vive el amor en el corazón del enamorado que viste de espera combinado con la ternura de sus besos dejados en el océano en que se ha transformado su alma.
Viviré estas palabras como se deben atar los cordones vitales de los interminables atardeceres en la soledad de los valles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario